Trabajar desde casa con estilo

Desde hace ya muchos años, las empresas más avanzadas del mundo venían probando opciones para mejorar la calidad de vida de sus colaboradores y poder ofrecer el correcto equilibrio vida/trabajo del que tanto hablamos. Algunas incluso llegaban a ofrecer la posibilidad de trabajar algunos días desde el hogar, o externalizaban trabajos que podían realizarse de manera remota. Entre medio de todo esto, y sin previo aviso, una fulminante pandemia mundial puso patas para arriba el paradigma laboral, acelerando exponencialmente la transformación digital y cambiando por siempre la forma en que entendemos nuestro trabajo. La nueva realidad dicta que tengamos que quedarnos en casa gran parte de nuestro tiempo, mezclando familia, trabajo y ejercicio, todo dentro de un espacio compartido y que de un día a otro está siendo reimaginado para servir estos nuevos propósitos. El trabajo desde casa o Home Office, ha llegado para quedarse, demostrando que muchos de los paradigmas que teníamos como certezas absolutas, son cosa del pasado. Esta nueva realidad post pandemia seguramente traerá cambios estructurales al mercado laboral, y el rol del hogar como lugar de trabajo en algunos casos seguirá siendo protagónico, impulsado por nuevas tecnologías, nuevas herramientas de comunicación, y la nueva sensación de que la cercanía ya no es un término geográfico.

¿Qué hace a un buen home office… la decoración, La luz, el tamaño?

Quisimos analizar en detalle algunos de los aspectos más importantes a considerar al momento de transformar nuestros espacios en oficinas personales, además de tips prácticos de decoración y diseño para incorporar desde ya a nuestro home office. Aquí el listado esencial para comenzar tu proyecto:

El espacio

Elegir el lugar perfecto para instalarte es algo difícil de generalizar. Muchas veces el espacio es escaso, o debe ser compartido con otros integrantes de la familia que están en la misma situación.

Verás que desde tu casa todo te entretiene y por lo tanto eres menos eficiente que en la oficina. Por eso, lo ideal es que recrees una propia oficina en un lugar elegido estratégicamente para que nada te moleste. Este sitio debe inspirarte y hacerte sentir cómodo.

Lo más importante es lograr una “separación” entre el espacio de trabajo y el resto de la casa. Tu home office no puede ser tu sillón favorito ni tu cama. Debe ser un espacio que fomente un estado mental proclive a la productividad y la concentración, estableciendo claramente límites con el resto del hogar. Estos límites son geográficos, pero también psicológicos. Primero, que quede explícita tu zona de trabajo, para que de esta forma te llenes de esa energía al momento de trabajar. Incluso puedes vestirte como lo harías en tu oficina. Por otra parte, establecer los límites con los miembros de tu familia también es fundamental. Que entiendan que estás en horario de trabajo y no interrumpan tu labor. Establece las reglas desde un principio, puede ser una buena excusa para reinventar las rutinas de tu familia.

La luz

Una buena iluminación te ayudará a mantenerte concentrado y motivado, y también evitará que tengas problemas como irritación en los ojos y dolores de cabeza. Para esto, procura aprovechar al máximo la luz natural, tratando de orientar tu escritorio de tal forma de que por tu ventana entre la luz durante la mañana o primeras horas de la tarde. Los roller y cortinas te pueden ayudar a suavizar la luz en las horas más fuertes. Tu escritorio no debe estar por delante de la ventana, ya que la luz causará reflejo en el monitor del computador. Si eres diestro instala el escritorio para que la ventana quede a la izquierda y si eres zurdo a la derecha, así evitarás las sombras. Para elegir una buena lámpara, preocúpate en revisar bien su intensidad, la que no debería ser superior a 500 lux (no menor a 300) e instala siempre ampolletas cálidas, no frías.

El mobiliario

La elección de la mejor mesa para tu ambiente involucra la cantidad de espacio disponible en el área. Esta debe ser lo suficientemente grande para acomodar tu computador y tener un espacio para hacer anotaciones o acomodar otros objetos.

Por su parte, al momento de elegir la silla, aun cuando no sea el modelo típico de oficina, ten la seguridad que sentirás comodidad para estar sentado por horas. Elige siempre un modelo que quede en la altura correcta con relación a la mesa.

Generalmente el mobiliario de trabajo es más caro que lo que acostumbramos a pagar por muebles de hogar, pero no hay dudas de que será la mejor inversión que puedas hacer. Luego de 8 horas sentado, tu espalda te lo agradecerá.

La decoración

Lo mejor de estar en tu hogar, es que puedes hacer esos cambios que siempre querías en tu oficina y nunca pudiste. Es un buen momento para despertar la creatividad y decorar como más te guste. Puedes colocar calendarios modernos en tu pared, luces led y combinar colores para que no quede monótono ni aburrido. La idea es que este espacio te inspire y te dé ganas de seguir trabajando.

Puede que esto signifique llenar el lugar con plantas, colgar cuadros alrededor, llenar estantes con libros y objetos de decoración – así como mantener a tu mascota al lado para consentirla siempre que quieras. Ten en consideración si otros miembros de la familia, como hijos o invitados, van a utilizar el mismo espacio para trabajar. Siempre piensa en una decoración funcional por sobre todas las cosas, y que no luzca fuera de lugar en ninguna de las instancias donde podrías estar reunido de manera virtual, ya sea con tu equipo de la oficina o en la reunión de apoderados.

La mentalidad

El trabajo desde casa requiere desarrollar ciertas competencias que anteriormente pudiésemos haber pasado por alto. La más importante de todas es la disciplina. Debes ser capaz de fijar horarios de trabajo fijos que se respeten y que permitan también estar disponible de manera consistente, sin interrumpir los momentos dedicados a tu vida personal. Ya sean los mismos horarios de tu oficina presencial o un horario alternativo, determina una franja horaria y hazla saber a tu familia y equipos de trabajo, de manera de que todos sepan cuándo pueden contar contigo.

El desorden puede hacer que un espacio home office, que generalmente es pequeño, parezca aún menor e incluso caótico para desempeñar cualquier tipo de trabajo. Por eso, mantener la organización es un tip que no puedes dejar de seguir. Cuando tu espacio de trabajo está libre de confusión, tu mente puede pensar con más claridad. Y para conseguir actuar en ese sentido, no hay error: el primer paso para limpiar el desorden es simplemente librarse de los objetos que no necesitas. Antes de comenzar tu rutina diaria, asegúrate de que todo está en el lugar correcto y retira cualquier ítem que no usas.

Para encontrar el éxito como empleado remoto, debes practicar el enfoque. Muchos prefieren trabajar con algún ruido de fondo, poner música relajante, o simplemente encerrarse en silencio absoluto. La clave es encontrar las condiciones ideales para lograr tu concentración. Si te resulta difícil concentrarte, descubre qué factores ambientales pueden ayudarte a aumentar tu productividad. Cambiar el ruido de fondo, la iluminación, la hora del día o la zona de la casa en la que trabajas te puede ayudar a mejorar tu foco y disminuir el estrés.

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