Sobreviviendo a tu primer asado

Con la llegada de un verano cada vez más distanciado, las instancias para compartir largas tardes de amigos y familia en torno a la parrilla se han reducido a su mínima expresión. En la intimidad de nuestras casas, no podemos contar con el talento del “Guatón Parrillero” o el “Maestro de la Parrilla” del grupo. Aquél que siempre se sacrifica por el equipo y pasa la tarde completa frente al calor abrasador de los fuegos, el que siempre sabe cual es corte de moda, y el que nos ha enseñado a que la paciencia es la madre de todas las virtudes en cuanto a asados se trata. Aquí, solos en nuestra terraza, con nuestro grupo familiar expectante y hambriento, es momento de desempolvar esas tenazas y empezar a forjar nuestro propio camino de astro parrillero, usar la creatividad para paliar la falta de conocimientos, y seguir estas simples reglas que transformarán a cualquier novato en un Francis Mallmann cualquiera en cosa de minutos. 

Para empezar, lo primero es asegurarnos de contar con unas herramientas que estén a la altura de la tarea. Es tiempo de visitar nuestra página de compras favorita y encargar lo siguiente:

Pinzas: para manipular la carne, mariscos y verduras;

Espátula: para dar vuelta las hamburguesas y los filetes de pescado

Pinceles de pastelería: para untar aceite y salsas 

Cepillo metálico: para limpiar el sartén de hierro fundido (en caso de tratarse de parrilla a gas de departamento)

Si vamos a parrillar en departamento, debemos contar con un sartén de fierro fundido.

Para preparar, siempre debemos asegurarnos de tener la parrilla “precalentando” hasta alcanzar una alta temperatura, las carnes fuera del refrigerador al menos una hora antes, y salar los cortes antes de ponerlos al fuego. La sal debe ser gruesa y parrillera, sin excepciones. Este punto es clave para evitar que nuestro asado quede muy salado, ya que sus gránulos anchos nos permiten visualizar y medir mejor la medida. Siempre procurar limpiar bien la parrilla cuando esté caliente, antes de poner los cortes.

Incluso si en nuestro departamento no están permitidas las parrillas, puedes seguir estos consejos utilizando el horno de tu cocina precalentado a 180° y con un sartén de fierro fundido como parrilla. 

Para cocinar, especialmente en interiores o balcones, es importante moderar las salsas y aderezos con aceites, para evitar el humo. Además, evita pinchar la carne ya que al hacerlo pierde sus jugos, se seca y crece la posibilidad de que se queme, produciendo aún más humo. No apliques aceite al sartén, los mismos jugos de las carnes ayudarán en la cocción.

Tip de experto: si tu parrilla no es de carbón, agrega una salsa sabor ahumado a tus carnes para darle ese toque de sabor tradicional.

Para marinar, recuerda no mantener más de 2 horas el proceso, ya que las carnes pierden firmeza y se empiezan a desarmar, lo que te hará ver muy mal al momento de intentar retirar la comida de la parrilla. 

Una vez estemos ya en marcha, recuerda manipular todo con pinzas, nunca tenedor. Repite conmigo: SIEMPRE PINZA, NUNCA TENEDOR.  Ese es el mayor signo de tu ignorancia parrillera. No gires en exceso los alimentos sobre la parrilla, deja que se hagan a su tiempo y siempre parejo por ambos lados. Ante la duda, es mejor retirar antes de tiempo que después. Nadie en la vida merece un almuerzo con la textura de una suela de goma. Usa fuego muy lento hasta que te familiarices con las particularidades de tu parrilla. Lento pero seguro es la ruta hacia el éxito.

Ya a punto de terminar, es hora de abrir esa cerveza que tanto anhelas, descorchar el vino, y empezar a llamar a la familia a la mesa. Estás a punto de lograrlo….

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Una vez listos los cortes, retíralos de la parrilla y déjalos reposar unos minutos en sus propios jugos. Contempla tu obra y siente el orgullo de lo logrado.

Tip de Estilo: Una vez los cortes estén fuera de la parrilla y en una fuente para servir, toma un puñado de sal y déjala caer por tu antebrazo sobre la carne, sorprendiendo a los comensales con tu “savoir-faire” cosmopolita. Aquí el tutorial:

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¡Has sobrevivido a tu primer asado! Recuerda tomar fotos de tu creación para Instagram, subir videos con la cara de felicidad de tu abuelita a Tik Tok y lo más importante, disfrutar de estos momentos con nuestros más cercanos y queridos, celebrando lo bueno de la vida.

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