Florida y un mercado americano imparable

Durante un 2020 que pasará a la historia como uno de los años más difíciles del que tengamos memoria, ningún país sufrió las consecuencias del Covid 19 en la salud de su población tan fuerte como Estados Unidos. Si a esto sumamos un ambiente político y social muy volátil, sería lógico pensar que el mercado inmobiliario haya cerrado con números rojos y una mirada pesimista sobre lo que viene para 2021. Sin embargo, la realidad nos mostró un escenario completamente diferente al esperado. Las ventas y precios de viviendas, especialmente en Florida, se dispararon aún en medio de la crisis sanitaria. Para discutir sobre este fenómeno, una tendencia que se repite desde ya varios años, contamos con la mirada experta de Carlos Balart, encargado de International Business Development para Fortune International Group en Miami, y Director de la oficina de Miami de Property Partners, quien entrega algunas claves de lo que se viene dando en esta zona y los efectos de la pandemia de cara al futuro.

“Desde hace décadas Florida viene siendo un refugio para capitales extranjeros, y desde 2019 se ha visto un fuerte aumento en el interés de chilenos por invertir aquí.”

¿Cómo se explica que a pesar de tener más de 20 millones de personas cobrando beneficios de desempleo, el mercado americano cerró un 2020 con excelentes cifras de venta?

Balart señala que el fenómeno “es una muestra de la fortaleza del mercado inmobiliario en Florida particularmente. Esto se debe a la alta demanda y el continuo flujo de capitales, tanto de otros estados como del exterior. Económicamente, es un país que se ha visto menos golpeado que otros. En el segmento residencial que nosotros operamos, prácticamente no hubo problemas, como tampoco en el segmento de propiedades comerciales.”

Al consultarle sobre la posibilidad de que estas altas cifras de venta se mantengan estables con miras al 2021, Balart es enfático en señalar:

“Voy a hablar sobre Florida, donde tenemos la certeza absoluta de que la tendencia se va a mantener. Esto es debido a la gran inmigración que está recibiendo Florida, siendo el segundo estado con mayor aumento de la población, por detrás de Texas. Tenemos muchísima inmigración local e internacional, lo que mantiene una demanda muy fuerte que presiona los precios al alza. Como muestra, basta observar cómo el último trimestre del 2020 fue mucho mejor que el de 2019.

A esto se suma el nivel histórico de las tasas de interés, donde el cliente doméstico puede acceder a tasas en dólares menores al 3% sin grandes problemas. Realmente los números son asombrosos.”

Los inversionistas chilenos no han estado ajenos al atractivo de Florida, llegando varios en busca de oportunidades tanto para una segunda vivienda, como propiedades comerciales que permiten apalancarse a través del sistema bancario local.

“Los inversionistas de montos más bajos buscan propiedades en Orlando para renta vacacional o departamentos pequeños en áreas como Downtown y Brickell. Inversionistas de gran patrimonio se inclinan por propiedades comerciales. Generalmente se trata de locales de retail con contratos a largo plazo y con inquilinos como cadenas de farmacias, comida rápida o bancos.”

Con tasas para extranjeros menores al 4% en dólares y plazos de hasta 30 años en los créditos, le consultamos a Balart sobre los requisitos legales y tributarios para acceder al mercado.

“Lo básico es crear una corporación en el estado de Florida, tanto para obtener ventajas tributarias como también para proteger los activos. Luego, dependerá de si la persona compra una propiedad para uso personal o para renta. En general, el sistema es bastante sencillo y me atrevería a decirte que aquí se paga menos impuestos que en Chile.”

Mirando hacia el 2021 y más adelante, la huella de la pandemia ha cambiado la forma en que disfrutamos nuestras viviendas, la forma en que trabajamos, y la forma en que invertimos. Con la posibilidad del trabajo remoto transformada en realidad, muchos han preferido emigrar a lugares con mejor clima y menor costo de vida. Esta es una tendencia que ha llegado para quedarse, y también exige a desarrolladores de nuevos proyectos una oferta innovadora en cuanto a espacios, comodidades, y equilibrio vida-trabajo. Florida se ha visto beneficiada por este comportamiento, ya que ofrece baja densidad poblacional, excelente acceso a educación y salud, y una temperatura soñada para cualquier amante de la playa. Al respecto, Carlos Balart concluye:

“La gente busca vivir en lugares más cómodos, en edificios con mejores amenidades e instalaciones. Muchos han hecho la transición desde departamentos a casas. Las cifras de ventas y bajos niveles de inventario en single family homes son históricos.

Al estar confinados, hemos valorado más nuestro hogar, el dónde vivimos. La gente va a buscar vivir en un lugar mejor, más cómodo, dentro de sus posibilidades, como también mudarse a lugares con mejor clima, y mejor calidad de vida. Un ejemplo es la gran inmigración que estamos teniendo desde New York, donde el cliente pasó de vivir en un departamento caro y pequeño, con altísima densidad y niveles de ruido, a una casa segura, tranquila, con buen jardín, piscina y excelente clima. Todo esto, por el mismo o menor precio.”

 

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